sábado, 7 de febrero de 2015

Netjajev Society System (hardcore ruidoso surfero)

Curioso proyecto a cargo de un solo miembro. Básicamente se trata de un punk rock crudo, variado, muy bien hecho y eficaz. Canciones cuasi-grinderas, otras muy Motorhead, algunas sencillamente ruidosas, y otras muestran una faceta muy distinta, un surf-rock dopado y sobrealimentado con sus imprescindibles acordes, sintes y delays, de sonido grotesco a la par que tremendamente adictivo. A ratos, puede parecer un rockabilly decrépito muy bien currado.

Una rareza magnífica, dejo un enlace al bandcamp del sello, desde donde puede descargarse gratis toda la discografía de 2005 a 2006 en un solo pack de 55 temas (con información sobre el material recopilado en las imágenes incluidas):

http://mortvillenoise.bandcamp.com/album/discography-2005-2006

jueves, 8 de enero de 2015

Gil Evans - Where Flamingos Fly (1971)

Otro de esos discos que caen en el olvido dentro de las estelares carreras de sus autores, Where Flamingos Fly nunca caló demasiado ni vio más reedición que la de 1989 en CD. Cuando se le ha prestado algo de atención, ha sido minusvalorado como mero álbum de transición hacia los sonidos más psicodélicos/fusioneros de la orquesta de Evans en los 70, cosa por otra parte cierta, pero que deja de lado la impecable calidad de su contenido.

Lo que tenemos se resume en un par de versiones y otro par de composiciones reutilizadas de anteriores discos como Hotel Me (bajo nombre de Jelly Rolls) y, obviamente, Where Flamingos Fly. Pero Gil pretendió y consiguió dotar al conjunto de un aura mucho más festiva, efusiva y ácida que su sacrosanto material de mediados de los 60, resultando en un disco maravilloso y complicado a la par que digerible y ameno. Cualquiera que conozca la música del canadiense puede hacerse una idea de lo que va encontrar con estas palabras. Momentos muy destacables son el alegre monólogo de trompeta durante Zee Zee, la versión de Naña, que pasa de una incipiente psicodelia a unos grooves fusioneros hiper pegadizos, y la increíble versión de 20 minutos de El Matador, que si ya era uno de los temas más personales, emotivos y penetrantes de Kenny Dorham, se ve aquí transformado en una verdadera jam ácida colectiva, con sobresaliente actuación de Howard Johnson al saxo barítono.

lunes, 5 de enero de 2015

Walter Davis, Jr. - Illumination (1977)

Me ha costado horrores hacerme con este disco, pero aquí está finalmente, y no decepciona. El segundo trabajo a nombre de Walter Davis Jr, como ya comenté, llegó la friolera de 18 años después de aquel fresco y prometedor Davis Cup. Y según he podido entender, ni siquiera fue editado hasta 1988. De cualquier modo, todas mis expectativas se han visto satisfechas con este pepinazo de disco, pues a pesar de ser su segunda sesión como líder, se notan la madurez y evolución de una carrera entera. Mezclando virtuosismo y lirismo a un nivel extraordinariamente alto, Illumination muestra la versatilidad y talento de Davis en muchos terrenos y formatos. Su estilo heredero de Monk y Powell fue permeable ante las virtudes de los nuevos géneros, y su amplio rodaje como compositor e intérprete se hacen notar en la variedad de sentimientos contenida en este disco. Albergando desde íntimas y efusivas piezas en solitario hasta potentes combos con flauta, guitarra o trompeta, además de algún miembro-élite como Tony Williams o Art Blakey, esta delicada mezcla de estilos resulta un complejo escaparate hacia la obra del que ya me resulta uno de los más tristemente ignorados pianistas del jazz.


jueves, 20 de noviembre de 2014

Walter Davis Jr. - Davis Cup (piano, bop)

Es normal que durante unos años tan prolíficos y con un flujo de artistas y grabaciones de calidad tan inmensa como fueron aquéllos entre los 50 y 60, queden relegados al olvido nombres y trabajos que en realidad son cuanto menos destacables. Esta sesión dirigida por Walter Davis Jr. en 1959, quien fue tanto compositor como arreglista, y huelga decir, talentoso intérprete, para Roach, los Messengers o Sonny Rollins, es la única que le otorgó Blue Note. Lo cual no deja de sorprender, pues las composiciones de Davis fluyen con una frescura y una intensidad notables, que poco tienen que envidiar a las más míticas grabaciones del hard bop. Del resto de su carrera, no he podido hacerme con ningún disco, pero parece que le dio bien a la vanguardia en algunos trabajos, y fue también pintor y sastre.

martes, 18 de noviembre de 2014

VOMITUS

Una de las joyas mejor guardadas de todo el punk es la primera demo de los extintos Vomitus, de Arizona. Lo extremo, lo abrasivo, lo rabioso y lo caótico, nunca o casi nunca vieron mejor hacer. La descripción de su sonido podría llevar horas o sólo unas palabras; me decanto por lo segundo. Esto es crust/grind en su mejor faceta, corrosivo, aplastante, como una inyección de ácido clorhídrico en las cuencas oculares, pero a la vez, es un trabajo totalmente cohesivo, atmósferico, variado, con multitud de ritmos y riffs de primerísima categoría. La producción y la composición tienen muchísimos detalles, tan rudimentarios como geniales, desde la edición de las voces y los clips de audio, hasta los fragmentos ambientales/experimentales, los cambios de tempo, los pasajes industrialoides... ¡TODO!