Una de las joyas mejor guardadas de todo el punk es la primera demo de los extintos Vomitus, de Arizona. Lo extremo, lo abrasivo, lo rabioso y lo caótico, nunca o casi nunca vieron mejor hacer. La descripción de su sonido podría llevar horas o sólo unas palabras; me decanto por lo segundo. Esto es crust/grind en su mejor faceta, corrosivo, aplastante, como una inyección de ácido clorhídrico en las cuencas oculares, pero a la vez, es un trabajo totalmente cohesivo, atmósferico, variado, con multitud de ritmos y riffs de primerísima categoría. La producción y la composición tienen muchísimos detalles, tan rudimentarios como geniales, desde la edición de las voces y los clips de audio, hasta los fragmentos ambientales/experimentales, los cambios de tempo, los pasajes industrialoides... ¡TODO!
martes, 18 de noviembre de 2014
viernes, 14 de noviembre de 2014
Sam Rivers - Sizzle (locura funk vanguardista)
Me cuesta creer que este álbum no sólo se encuentra (misteriosamente) entre los menos valorados del señor Ríos, sino que, además, ¡no se ha editado más que una sola vez! Sin embargo, se trata de uno de los momentos más feroces, frenéticos y con más GROOVE de la historia de la vanguardia jazzística, toda una demostración de fuerza y garra. Grabado en 1974, tenemos en Sizzle una espectacular formación, que incluye a Dave Holland y a Ted Dunbar, con la peculiaridad añadida de contar con dos baterías y un cello.
martes, 11 de noviembre de 2014
Buffalo Witch (sludge/stoner/psych)
Desde Grand Rapids, Michigan, nos llega este trío formado hace unos pocos años, con un sonido más que visto y repetido, pero con cierta frescura y genial ejecución. Practican un stoner muy denso de base bluesera, influenciado por Electric Wizard y otros pilares aunque pasado por un jugoso filtro sludgero de establo y cierta psicodelia de magia tribal. Tienen tres trabajos: un EP de media hora y dos discos, donde se mezclan temas monolíticos y ásperos con otros más relajados, coloridos y humeantes, junto a algunos muy roncanroleros, sucios y punkis en el caso del EP. Buenos solos, buenos riffs, densidad, caña y atmósfera... poco más se puede pedir.
sábado, 1 de noviembre de 2014
Carlos "Patato" Valdés (maestro conguero)
Además de tener el apodo más cañero y campechano del Caribe, Patato ha sido una figura muy presente tanto en los sonidos cubanos de los 40, como en el jazz durante los 50 y 60, además de un importante factor en la difusión de la música latina por el mundo. Fue maestro del son, la guajira, la rumba y la salsa, artífice de grandes técnicas a tres y cuatro congas, y colaborador en grandes momentos del jazz moderno como Afro-Cuban, de Kenny Dorham, Orgy in Rythm de Blakey, o Percussion Bitter Sweet de Roach. Su dominio de conga podría calificarse de superior, siempre adelantado a su época, y desarrollando parches de afinación variable para expandir sus pretensiones melódicas, todo esto, durante los primeros años, en un contexto de taller y santería donde ser músico equivalía prácticamente a ser un desgraciado. Sus aportes documentados han sido relativamente extensos, aunque por desgracia se ha perdido con el tiempo mucho de este material, haciéndose raro de encontrar.
sábado, 11 de octubre de 2014
James Carter Organ Trio
Irrumpiendo en el mundo jazzístico a través de la escena neoyorkina de finales de los 80, en cercanía de leyendas como Lester Bowie, de quien tomaría ciertas ideas, James Carter se presenta como uno de los grandes saxofonistas del jazz contemporáneo en materia de revisión y expansión de las viejas enseñanzas. Su obra se extiende por gran parte del mapa de la historia del jazz y ocupa desde el gospel y el blues más arcaicos hasta una vanguardia potente y frenética. Lo que queda muy claro en todas sus actuaciones y arreglos es un talento y una técnica excepcionales a su instrumento, con expresividad, groove y ferocidad totalmente exquisitos, fluidos y únicos, a la altura de los más grandes.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



+-+masterpiece+-+Int.jpg)
